Por qué son perversas las cuotas femeninas

Rosita la Remachadora, en la cocina de mi casa.

 

.Porque acotan la identidad. El Yo se define en términos de persona, no de género.

.Porque generan un halo de duda en torno al nivel profesional.

.Porque crea en los varones un deseo de revancha sobre las mujeres.

.Porque las estudiantes de primaria, secundaria, universidad y doctorado sacan mejores notas que los hombres sin que los profesores reserven para ellas, exclusivamente para ellas, determinado porcentaje de sobresalientes o matrículas.

.Porque Christine Lagarde (FMI), Janet Yellen (ex Reserva Federal) y Ángela Merkel son la prueba de que están ahí por ellas mismas, no por efecto de ninguna condescendencia.

.Porque las nuevas remesas de funcionarios del Estado Español (y de la Unión Europea) se están nutriendo masivamente de mujeres. Al igual que los hospitales, las fábricas y las empresas de la economía del conocimiento.

.Porque llevamos cien años reventando paternalismos y condescendencias. A neurona limpia, sin cuotas, y con una única herramienta: la educación, el derecho a sentarnos en un pupitre.

.Porque estoy harta de oír discursos de madera, en lugar de discursos de carne y hueso.

.Porque cualquier medida discriminatoria encierra peligros, por mucho que se aplique con santa intención.

.Porque tengo hijas adultas cuyo currículo demuestra quienes son. Así que no les preguntes qué puedes hacer por ellas, sino qué pueden hacer ellas por ti.

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